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Su especialista en Traumatología en Centro Médico de Corrientes Capital: Información útil para deportistas

Traumatología Centro Médico Corrientes

Somos profesionales médicos especialistas en Traumatología y ortopedia, atendemos en Centro Médico Corrientes, Capital, consultá a alguno de nuestros médicos, atendemos obras sociales y brindamos turnos y consultas online.

Además de nuestros consultorios exclusivos del Servicio de Traumatología en Centro Médico Corrientes, Avenida 3 de Abril 869, atendemos en consultorios ubicados en distintos puntos de la ciudad capital como así también, realizamos atención domiciliaria.

Trabajamos distintas áreas de la Traumatología como traumatología deportiva, prevención, realizamos tratamientos, cirugías, y numerosas intervenciones de la especialidad.

Somos especialistas en Traumatología y Ortopedia, atendemos en Centro Médico Av. 3 de Abril 869 Corrientes

No dudes en consultarnos por turnos presenciales en el Centro Médico Corrientes o bien por consultas virtuales y servicio de Traumatología. Atendemos en formato telemedicina con viedollamadas las consultas que pueden realizarse de esa manera.

En este post, queremos compartirte cómo es el tratamiento de Genu Varo Artrósico inestable y un seguimiento a 2 años. Es un caso típico que vemos en consultorios de traumatología y cuyo resultados del tratamiento suelen ser muy buenos.

El siguiente, es un artículo informativo y técnico sobre el tratamiento y los resultados obtenidos, publicado en el Nº 24 la Revista de la Asociación Argentina de Traumatología del Deporte, en el año 2017.

Tratamiento del Genu Varu Atrósico: seguimiento médico a dos años

La articulación de la rodilla, para poder cumplir adecuadamente su función, debe ser lo suficientemente estable y estar correctamente alineada.

Tanto la estabilidad como la alineación pueden alterarse en uno o más planos del espacio (en forma aislada o combinada), generando diferentes formas de inestabilidad y mala alineación (deseje) que imposibilitan en diferente grado la práctica deportiva recreacional o las actividades cotidianas, por los indeseables efectos sobre la biomecánica articular.

La evolución natural de la insuficiencia crónica del ligamento cruzado anterior (LCA), es el deterioro progresivo del cartílago articular, cuyas secuelas son la artrosis y el deseje secundario.

Se trata de una entidad nosológica de observación cada vez más frecuente en pacientes de edad media (30-50 años). Asimismo, éstos pacientes tienen una expectativa muy exigente de reintegro a la actividad deportiva, reclamando que dicha restitución sea pronta y en el mismo nivel previo a la lesión, tras la intervención quirúrgica.

La carga del peso a nivel de la superficie articular, las fuerzas musculares dinámicas y el tensionamiento de las partes blandas, interactúan para estabilizar la rodilla durante la marcha. El ligamento cruzado anterior participa en toda la cinemática normal de la rodilla sana.

Las alteraciones funcionales, y especialmente las alteraciones biomecánicas del paso (cuando existe lesión del LCA), generan un aumento de la carga en el compartimiento medial, que pueden ser las causas de los cambios degenerativos a largo plazo, especialmente cuando se asocia una angulación en varo, porque el paso se desarrolla con mayor apertura lateral y mayor carga media.

La osteotomía tibial valguizante de apertura es un procedimiento ampliamente realizado para tratar la gonartrosis unicompartimental medial.

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En general, los estudios publicados reportan buenos resultados a largo plazo con una correcta selección del paciente y una técnica quirúrgica precisa.

El candidato ideal para una osteotomía es aquel paciente delgado, activo, de mediana edad, especialmente menor de 50 años, que presenta dolor mecánico localizado en el compartimiento medial de la rodilla, con una gonartrosis sintomática grado I-II de Ahlback (radiografía).

No debe presentar síntomas femororrotulianos asociados, debe tener una rodilla estable (ligamento cruzado anterior indemne) y un balance articular con una extensión completa y una flexión de al menos 90° o superior.

Existen pacientes que se encuentran al límite de la indicación de dicha técnica quirúrgica, debido a que pueden ser candidatos ideales tanto para un reemplazo unicompartimental o total de rodilla por el grado avanzado de gonartrosis que poseen y/o por presentar inestabilidad por ruptura de ligamento cruzado anterior (LCA).3-7-8-9 .

El objetivo del presente trabajo es comunicar la experiencia en servicio, con dos años de seguimiento postoperatorio, del tratamiento empleado en pacientes adultos jóvenes activos (deporte recreacional) con deseje en varo, osteoartritis e inestabilidad anteroposterior; describir el algoritmo empleado (revisión de la bibliografía) y la técnica quirúrgica.

Material y métodos médicos

Estudio de Traumatología de tipo observacional, serie de casos, retrospectivo. Se realizó una búsqueda en el sistema informático de historias clínicas en soporte electrónico de la clínica (HIS INNOVA®), de todos los pacientes entre 25 y 50 años, que consultaron por inestabilidad, deseje y/o dolor, a los que se le realizó osteotomía valguizante aditiva de tibia asociada a plástica ligamentaria de LCA (mismo tiempo quirúrgico), durante el año 2015.

Criterios de inclusión: edad entre 25 y 50 años, deporte recreacional, deterioro condral femorotibial interno (unicompartimental), patelofemoral asintomática, lesión crónica LCA (RMN), deseje en varo (telemetría) mayor a 5º y Ahlback II-III-IV (radiografía).

Criterios de exclusión: Deterioro condral femorotibial bicompartimental, patelofemoral sintomática, inestabilidad multiligamentaria, lesión meniscal externa y Ahlback I-V.

Se evaluaron parámetros pre y postoperatorios: do-lor (EVA), inestabilidad (test de Lachman) medido de una a tres cruces, Score de Lysholm (puntaje), trofismo muscular en muslo (centímetros), rango de movilidad (ROM en grados) y vuelta a la misma práctica deportiva recreacional u otra y en qué nivel de competencia.

Telemetría preoperatoria a todos los pacientes. Los parámetros fueron evaluados con la ficha de ingreso específica confeccionada por el re-22AATD Volumen 24 – N°1 – 2017sidente y corroborada por el fellow de artroscopía, bajo la supervisión del jefe del departamento.

Procedimiento realizado por el médico traumatólogo

El trabajo fue evaluado por el comité de ética de la clínica. Todos los pacientes firmaron el consentimiento de publicación de datos respetando la identidad.Técnica quirúrgica1º tiempo en simultáneo:

a) Toma de injerto semitendinoso recto interno (ST-RI): incisión de 3 a 4 centímetros longitudinal y medial paralelo a la TAT, se toma el injerto (el cual es preparado en mesa auxiliar, en donde se busca un diámetro no menor de 9 mm, de ser necesario de duplican o triplican los haces), y liberación del compartimiento medial con elevador de periostio por debajo del LLI;

b) Cresta ilíaca: obtención de fragmentos cuneiformes tricorticales a la vez que chips de esponjosa, cierre por planos y cobertura de herida (drenaje de ser necesario).

2° tiempo: Artroscópico: Técnica anatómica. Mediante portales anterolateral y anteromedial, se efectúa exploración articular sistemática. Se estadifica la lesión condral del compartimiento interno según la clasificación de Outerbridge, así como también las lesiones meniscales asociadas.

Se realizan microperforaciones con leznas y se realiza meniscectomía parcial, total y/o sutura meniscal según lesión encontrada. Con un punzón y a través del portal medial accesorio, marcamos sitio anatómico en fémur y realizamos el túnel. Se coloca luego la guía tibial en un ángulo de 45º y medial (variando la angulación de 55º habitual para evitar unir el túnel con el del foco de la osteotomía), realizamos el túnel tibial.

Fijamos el neoligamento con endobotton cortical femoral en fémur, dejando la porción tibial sin fijar (lo haremos después de la osteotomía).

3º tiempo: Osteotomía tibial: Se realiza, bajo asistencia de arco en C (radiografías), la osteotomía incompleta hasta 0.5 – 1 cm de la cortical externa según técnica mediante juego de escoplos y sierra oscilante.

Se enfatiza que la placa tipo Puddu sea colocada lo más medial y posterior posible de modo tal que no afecte el túnel tibial del LCA a fijar. Se presenta placa y fija en posición. No realizamos hipercorrec-ción en las osteotomías de adición. Buscamos que la corrección obtenida resulte en un valgo de 3º en hombres y 5º en mujeres, aproximadamente.

Luego se tensa injerto LCA y fija mediante tornillo de interferencia. Colocación del injerto por delante y detrás de la placa más los chips de esponjosa dentro de la osteotomía. Control radioscópico final.

4º tiempo: Colocación de plasma rico en plaquetas (PRP), en aquellos pacientes que pueden acceder al mismo. En el servicio siempre se solicita (en esta se-rie todos recibieron el mismo).

Protocolo postoperatorio: Férula en extensión por 4 semanas. El paciente marcha con muletas, sin apoyo y comienza ejercicios isométricos (10 minutos por hora diarios), y movilidad articular progresiva, activa y activa asistida.

Descarga parcial progresiva desde la 5º a 6º semana según control radiológico estipulado. Fisiokinesioterapia desde que se retiran los puntos. Seguimiento hasta 6º mes (alta médica). Alta deporte recreacional alrededor del 9º mes.

Traumatologia

Resultados del tratamiento médico

En el periodo comprendido entre enero de 2015 y diciembre del mismo año, fueron registrados 14 pacientes (15 rodillas), los cuales presentaban inestabilidad anteroposterior y deseje en varo (comprobados por radiografía monopodálica, resonancia magnética nuclear y telemetría de miembros inferiores con medi-ción de ángulo anatómico y mecánico).

A todos se le realizó osteotomía valguizante aditiva de tibia asociada a plástica ligamentaria de LCA (mismo tiempo quirúrgico), durante el año 2015 en la misma institución, misma técnica y equipo quirúrgico.

El seguimiento promedio de los pacientes fue de 24 meses desde el momento de la cirugía (rango 22-26 meses). Los parámetros registrados (15 rodillas) en el preoperatorio fueron los siguientes:

Dolor (EVA) 3,6/10; La-chman 2 casos (13,33%) negativos, 5 casos (33,33%) una cruz (+) y 8 casos (53,33%) ++ cruces; Lysholm 83,93 puntos y trofismo muscular cuadricipital 0,13 cm (negativo); Varo preoperatorio promedio de 6,75º medido por telemetría computada.

Todos los pacientes tenían una actividad deportiva recreacional previa (deportes tipo IA-IB-IC), ninguno era sedentario.

Los parámetros registrados fueron los siguientes (15 rodillas) en el postoperatorio con 24 meses de seguimiento: Dolor (EVA) 0,45/10; Lachman 6 casos (40%) negativos y en 9 casos (60%) una cruz (+); Lysholm 98,77 puntos y trofismo muscular cuadricipital 1,05 cm (negativo).

En todos los casos volvieron a la práctica deportiva recreacional (mismo deporte y nivel de competencia):

Bicicleta, caminata, trote, gimnasio y golf entre otros. Se registró un caso (paciente sexo femenino de 51 años) con evolución negativa a 2 años de seguimiento (6,66% de la población) con EVA 3/10, Lachman +/+++, Lys-holm 82 puntos, pérdida de trofismo muscular de 2,5 cm y que no regresó a la práctica deportiva recreacional previa.

No se registraron complicaciones intraoperatorias, tampoco infecciones asociadas ni rupturas de la plástica ligamentaria en la presente serie.

Discusión médica sobre esta intervención y aporte del equipo de Traumatólogos Corrientes

Nuestra experiencia en este tipo de tratamientos dentro de la Traumatología nos permite registrar que la evolución natural de las lesiones crónicas del LCA comprometen las propiedades articulares de la rodilla.

Resulta justamente por ello que lo que comenzó siendo una inestabilidad aguda se convierte en una rodilla inestable con deseje progresivo y evolutividad artrósica.

La inestabilidad en rodillas con deseje, aumenta el progreso de la osteoartritis. La presencia de dolor, deseje en varo e inestabilidad, nos permiten orientar la indicación terapéutica adecuada.

Si realizamos la osteotomía tibial aditiva asociada a reconstrucción artroscópica del LCA, en el tiempo indicado y al paciente indicado, podemos obtener excelentes resultados a dos años de seguimiento (corto y mediano plazo), como en nuestra serie, retrasando la progresión natural de la artrosis.

De este modo, aumentamos las expectativas de retorno a la práctica deportiva recreacional de nuestros pacientes (deporte de bajo contacto con componente Genu Varo Artrósico inestable dinámico alto y bajo componente estático).

Se observa cada vez más en los pacientes la necesidad y expectativa al retorno deportivo. Los pacientes tienen la expectativa de reintegrarse a la actividad previa a la de la lesión (“Be back to the way it was”).

Dicha expectativa ha sido observada tanto en pacientes de la 3º década que serían sometidos a la reparación del LCA como aquellos de las 7º y 8º décadas tributarios de una artroplastia protésica.

Se advierte en la práctica cotidiana una clara tendencia al desarrollo de actividades deportivas recreacionales en un rango etario cada vez más avanzado.

Como especialistas en Traumatología sabemos que esto es debido a los cuidados que la gente tiene hoy en día y que es posible contar con un estado ´optimo en edades superiores siguiendo dichos cuidados y hábitos saludables.

El algoritmo por seguir en estos pacientes, sería el siguiente, basándonos en nuestra experiencia en el servicio y sobre todo teniendo de guía terapéutica a la bibliografía actualizada:

2-101. Síndrome de inestabilidad:a. Dolor + deseje -: reconstrucción LCA.b. Dolor – deseje +: osteotomía + LCA. c. Dolor – deseje -: reconstrucción LCA.d. Dolor + deseje +: osteotomía + LCA.2. Síndrome osteoartrítico:a.

Inestabilidad + deseje -: reconstrucción LCA.b. Inestabilidad – deseje +: osteotomía.c. Inestabilidad – deseje -: artrolisis artroscópica.d. Inestabilidad + deseje +: osteotomía + LCA.

Conclusión del médico traumatólogo que reallizó sobre este tratamiento

La osteotomía tibial de apertura asociada a reconstrucción artroscopía del ligamento cruzado anterior (preferimos realizar estos procedimientos en un mismo tiempo quirúrgico), la indicamos en aquellos pacientes que presentan un síndrome de inestabilidad (ruptura crónica de LCA) con deseje en varo, independientemente de la presencia o no de dolor; o en presencia de un síndrome osteoartrítico (artrosis con predominio en compartimiento medial) con deseje en varo e inestabilidad.

Con esta técnica obtuvimos buenos resultados a corto y mediano plazo, sin complicaciones médicas, en donde los pacientes regresan a la práctica recreacional deportiva previa, con un alto porcentaje de satisfacción en nuestra serie presentada (mayor al 93%).

Nuestro equipo de médicos le brindan este tratamiento en el servicio de Traumatología Centro Médico Corrientes

En nuestros consultorios, atendemos pacientes que suelen venir con algunas de las patologías descritas más arriba. Se realizan estudios y procedimientos afines para corregirlas y con un tratamiento adecuado como éste los pacientes retoman actividades deportivas y/o su entrenamiento habitual.

Actualmente el deseje puede ser tratado y como se observa en los datos del estudio publicado por colegas, presenta un alto grado de recuperación y vuelta a las prácticas deportivas (tanto en competencia como en nivel recreativo o amateur).

Consulte con nuno de nuestros médicos traumatólogos y obtnega un turno desde la comodidad de su casa. Puede reservar también y de forma online, su atención en nuestro consultorio Traumatología Centro Médico Corrientes.

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